Archivo diario: 16/10/2009

Clausura del Encuentro

¡Hasta pronto!

clausura

 

 

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Archivado bajo 09 Resumen de jornadas

Entrevista con Xenia Dyakonova

Entrevista realizada por Aloa Comunicación

Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Barcelona. Es autora de dos poemarios en ruso, Moya zhizn’ bez menya (Mi vida sin mí, 2003) y Kanikuly (Vacaciones, 2007) y ganadora del premio de poesía joven Novye imena (Los nuevos nombres) (2003). Es traductora de la novela El Monje Negro de Chéjov al catalán y cotraductora de Catálogo de novedades cómicas de Lev Rubinstein al castellano, en colaboración con José Mateo. También ha colaborado como crítica literaria con el diario Avui. Actualmente vive en Barcelona e imparte clases en la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés

Elvira Xenia3[1]

Xenia Dyakonova y Elvira Navarro

Entrevista

Licenciada en teoría de la Literatura y Literatura Comparada, ¿ayuda tener esa base formal, esa formación, a la hora de escribir o no necesariamente?

A mí más bien me impedía escribir. Estoy de acuerdo con un chiste de los americanos que viene a decir “No dejes que la escuela impida tu educación”. En mi caso siempre he intentado educarme a mí misma leyendo lo que me gustaba sobre todo o hablando con gente que me pudiera aportar cosas y no ir a las clases de la universidad, que me parecían lo más opuesto a la poesía. En mi caso estaba leyendo y escribiendo en contra del programa oficial de los estudios. Más bien la carrera la he hecho por el título.

 

A raíz de este encuentro internacional de escritoras, cómo definirías la situación de las mujeres en función del género en la literatura.

Creo personalmente que estamos en un momento bueno. Nos hacen mucho caso y ahora mismo creo que una mujer no tiene ningún inconveniente a la hora de darse a conocer como escritora ni a la hora de ganar el mismo prestigio que un escritor. Creo que estamos evolucionando bien y que cada vez tenemos más lectores y sí sigue así, sería fantástico.

 

¿Cómo fue tu llegada a Barcelona desde Rusia, desde San Petersburgo?

Llegué con mi familia, con mis padres, porque mi padre que es profesor de matemáticas buscaba trabajo en el extranjero. Le dieron una beca en la universidad de Barcelona y mi madre y yo vinimos con él. Vimos que nos gustaba vivir aquí, que nos entusiasmaba el modo de vida, los idiomas y la cultura y decidimos quedarnos.

 

¿Con cuántos años?

Yo tenía 13 ó 14 años. De hecho hubo una época en la que estuvimos yendo y viniendo entre Rusia y Barcelona.

 

En tus dos primeros poemarios regresas a Rusia. ¿Por qué?

Los poemarios que tengo se publicaron en Rusia principalmente porque están escritos en ruso. Y la lengua marca mucho la vida de la obras. Yo siempre escribo en mi lengua, porque me siento mucho más a gusto en mi lengua materna, a pesar de que no tenga ningún problema ni con el castellano, ni con el catalán.

En cuanto a temática hay un poco de todo. Hay referencias a mi infancia en Rusia y mi adolescencia en Barcelona.

 

Así que tu obra no está todavía traducida al castellano

No. Sí que he ido traduciendo alguna selección de poemas al castellano para alguna revista. De hecho en el futuro me gustaría traducirme más al castellano y al catalán para que me puedan leer mis amigos y ampliar horizontes.

 

¿Así que tú misma estás realizando esa labor?

Sí, exacto. Me autotraduzco a mí misma porque creo que no se lo confiaría a nadie y también es mucho más divertido. Así te reinventas. Todos los poemas te los puedes reinventar a la hora de traducirlos y de hecho me gusta hacer traducciones tramposas. Si en un poema ruso ponía por ejemplo la batalla de Austerlitz, la batalla de los rusos, en castellano pongo la batalle del Ebro o algo así.

 

Conviertes de esa forma una tarea un tanto ardua en algo más ameno…

En cualquier caso para que un poema funcione desde tan lejos lo tienes que reinventar, lo tienes que recrear. Y si lo recreas todo, por qué no también los lugares geográficos.

 

Poesía, en principio género minoritario. ¿Por qué lo elegiste?

Desde pequeña mis padres y mis abuelos me leían mucha poesía. De hecho desde que tenía 6 ó 7 años me iba a dormir y no me leían un cuento como es habitual en las familias, sino que me leían poemas. Yo a veces no entendía nada pero igualmente me fascinaba la musicalidad, la melodía de los poemas. Y a partir de ahí empecé a leerlos y escribirlos. Y de momento no me atrevo a escribir nada que no sea poesía.

He ido haciendo una poesía clara, transparente, que la pueda entender más o menos cualquiera. No hace falta ser un erudito ni lector asiduo de poesía sino que cualquier persona puede entender mi obra.

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Archivado bajo 09 Resumen de jornadas, Xania Dyakonova

Entrevista con Elvira Navarro

Elvira Navarro, entrevista realizada para Aloa Comunicación.

Elvira Xenia3[1]

En la foto, Xenia Dyakonova y Elvira Navarro.

Tiene publicado un libro titulado La ciudad en invierno (Caballo de Troya, 2007; Debolsillo, 2008), compuesto por cuatro relatos más o menos largos, aunque puede leerse como una novela. Artículos y cuentos han aparecido en publicaciones como Ínsula, Turia, Calle 20, El Duende de Madrid, Crítica, El Perro y en el diario Público. Ejerce la crítica literaria en las revistas Qué Leer y El otro lunes, y en el blog La tormenta en un vaso, y ha trabajado como profesora de escritura creativa para el Ayuntamiento de Madrid impartiendo un taller en la Biblioteca Municipal La Chata. Coordina para Fuentetaja cursos de relato corto en Internet, y ha ganado algunos premios de relato breve, entre los que destaca el Certamen de Jóvenes Creadores del Ayuntamiento de Madrid en el año 2004. Entre 2005 y 2008, disfrutó de una beca de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes. También colabora con algunas editoriales redactando informes de lectura, corrigiendo pruebas y escribiendo contracubiertas.

Entrevista

Licenciada en filosofía, ¿ayuda tener esa base formal, esa formación, a la hora de escribir o no necesariamente?

Es un arma de doble filo. La filosofía te permite localizar muy rápidamente un pensamiento detrás de un libro pero por otro lado la teoría para la narrativa y creo que para el arte en general es una especie de corsé. En el momento en el que se convierte en un corsé te está impidiendo la inocencia, naturalidad y espontaneidad que tiene la escritura. Un personaje no puede estar constantemente parándose, reflexionando. Si en un libro, como en filosofía, pones constantemente en entredicho el sentido común, la historia no avanza.

 

A raíz de este encuentro internacional de escritoras, cómo definirías la situación de las mujeres en función del género en la literatura.

Creo que claramente el canon sigue siendo masculino. Porque los emisores de canon suelen ser hombres. El canon es una manera de formar poder y los que ocupan puestos de poder ahora mismo son los hombres. Creo que sería estupendo que las mujeres ejerciéramos el poder de otra manera: no haciendo canon, ya que todo canon conlleva un fascismo implícito demoledor.

 

Qué pasa por la cabeza de una escritora cuando a los 31 años ya ha sido reconocida públicamente su obra con galardones como el premio Jaén de novela o Nuevo Talento Fnac.

Siento agradecimiento y alivio también. Pasas mucho tiempo escribiendo y cuando dedicas tanto tiempo a algo si al final no se materializa en algo debe ser muy frustrante. Yo agradezco no estar frustrada.

 

¿Este último, de la multinacional de venta de cultura, implica además que tu obra tiene cualidades para llegar a un público masivo?

Yo juego a dos bandas y no lo hago de manera premeditada. Por un lado me gusta un tipo de literatura más digresiva, más densa, más explicativa y a veces voy por ese camino, pero por otro lado a mí esa cosa que hoy tiene tan mala prensa que es contar historias a mí me parece un arte muy noble. Incluso me parece una cortesía con el lector mantenerlo enganchado y además creo que las ideas y lo que se quiere contar se vehicula mucho mejor si se hace desde ahí, digan lo que digan. Me sale de forma natural la contadora de historias que llevo dentro.

 

Después de “La ciudad en invierno” llega en noviembre “La ciudad feliz”. ¿Qué significa este espacio urbano para ti?

La ciudad, una Valencia ficticia en la que me invento lugares, representa mi niñez, la ciudad en la que viví y por la que empecé a escribir. El vínculo es muy fuerte. Por otra parte la ciudad es el espacio donde las cosas son posibles o no. Donde vive la comunidad.

 

¿Y una forma de inspiración, o no?

Yo escribo principalmente a partir de mis vivencias. No salgo a la calle a buscar historias. Cuando salgo evidentemente surgen historias pero principalmente recalo en lo que yo he vivido y a partir de ahí escribo. Además necesito que haya una distancia, no escribo sobre lo inmediato. A lo mejor dentro de 10 años escribo sobre el Madrid de la actualidad, donde vivo ahora.

 

Y qué tiene más importancia, la ciudad, la comunidad, o el individuo.

Yo escribo siempre desde el personaje. Para mí lo fundamental en la escritura es tener al personaje, que marca además el tono.

 

En noviembre se publicará “La ciudad feliz”, tu segundo libro. ¿Las próximas novelas que lleguen, nos seguirán mostrando esa ciudad de Valencia desde otras perspectivas?

No. Llevo bastante adelantado mi tercer libro en el que habrá varias ciudades: Talavera de la Reina, Madrid y París pero ya salgo del proyecto de las ciudades: “La ciudad en invierno” y “La ciudad feliz”. Cambio de tercio. Salgo de la infancia y me planto en la edad adulta, cambio de tono, cambio de narrador. Lo cambio todo. Es un libro más modesto.

Hay dos tipos de libros: unos que son los que se escriben con esfuerzo y otros que salen de manera muy espontánea, como si estuvieran esperándote. Suelen ser de carácter bastante autobiográfico y este tercer libro es de estos.

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Taller de relato breve con Clara Obligado

Crónica por Isabel Blanco, poeta.

“Es “obligado”, nunca mejor dicho, asistir a un taller de esta excepcional maestra de la narrativa. Clara Obligado, escritora argentina. Lleva impartiendo sus cursos desde hace treinta años y dirige en Madrid una escuela de escritura creativa. 

El taller al que tuvimos el privilegio de asistir, se desarrolló aproximadamente durante el transcurso de tres horas, donde supo conciliar el escaso tiempo con esas nociones y directrices  que ella deseaba transmitir a los asistentes. Absolutamente todos seguimos sus palabras con extraordinaria atención. Para Clara, era de sumo interés que tomásemos los mayores apuntes posibles-fuimos todos muy obedientes al respecto- Luego comprendimos que todas esas notas nos venían muy bien para la “tarea” que durante la última hora tuvimos que desarrollar. Con un tacto y paciencia infinita, iba tomando referencia de los relatos que allí creamos cada uno de nosotros, y nos ofreció sus consejos, de toda forma inestimables.

El relato breve se desarrolla entre el poema y la narración. Es un género particularmente difícil por su brevedad. Son ráfagas. A nivel personal, lo comparo con esas luces que de súbito aparecen cuando creamos los versos, y se quedan quietas y tan atrevidas porque nos contemplan desde su inmovilidad pero ¡cuánto son capaces de transmitirnos! Algo parecido a la fotografía, otra forma de creatividad con unas posibilidades infinitas de comunicación y belleza.

Insisto, es dificultoso -en contra de lo que pueda suponerse- decir mucho con pocas palabras. Considero muy valioso un final sorpresivo, y a la vez un lenguaje coherente para dar credibilidad al argumento. Y como ocurre con la poesía, intentar sugerir a través de la metáfora. También el relato breve puede llevar su parte de ironía, de sarcasmo. Es preciso ser muy observador, tanto de los hechos cotidianos que nos rodean como de nuestro propio interior.

Ello nos puede ayudar a comprender la idiosincrasia de este mundo tan contradictorio en el que habitamos e intentar explicar lo que en tantas ocasiones nos resulta inexplicable. Así es la Literatura, así son todos sus géneros.

Y en este caso, como las palabras del relato breve deben de ser escasas, hay que elegirlas muy bien, ni siquiera hay espacio ni tiempo para describir a los personajes. Como podemos observar, es dificultoso pero todo un reto para profundizar en este género hiperbreve, de improvisación absoluta, contundente, claro y que también tiene su apertura a lo fantástico.

Podemos observar-es una constante que no admite ninguna duda- que día a día va acumulando un público fiel. Y me refiero por igual, a nivel de creación, como de lectores.  

Gracias, Clara Obligado, en nombre de todos los asistentes, por ese aprendizaje, por esos buenos momentos que nos hiciste experimentar. Ya conoces de nuestro interés por un nuevo taller, por un nuevo encuentro, donde podamos continuar con tus enseñanzas. Esperamos que no transcurra mucho tiempo para volver a contar con tu presencia.”

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